La cuenta · Qué te queda de verdad
Los gastos de vender una casa, uno por uno
Entre el precio y tu número real hay una lista. Más larga de lo que parece a primera vista — y sin embargo, casi ninguno de sus puntos es una sorpresa de verdad: son gastos conocidos, muchos de ellos regulados, que se pueden contar antes de poner el precio. El susto no viene de la cifra: viene de no haberla contado. Esta página es una pieza de la cuenta completa de la venta; aquí va la lista, uno por uno y con su quién-paga-qué.
La comisión de la agencia
Si vendes con agencia, sus honorarios son un gasto de la venta y se pactan en el contrato de encargo — importe, momento del cobro y qué pasa si no se vende. Léelo antes de firmar: la comisión no es buena ni mala en sí, depende de lo que firmes y de lo que recibas a cambio. Lo que cobre tu agencia lo dice su contrato, no esta página; en la cuenta entra como una línea más, y la calculadora te deja incluirla en la estimación.
Notaría y registro
Son los gastos más previsibles de todos: costes regulados por arancel, que se estiman con precisión antes de firmar. Sobre quién paga qué, el Código Civil trae una regla por defecto: la escritura (la matriz) va por cuenta del vendedor, y la primera copia y las posteriores, por cuenta del comprador — salvo que el contrato diga otra cosa, que es lo habitual. La inscripción de la compra en el Registro suele correr de cuenta del comprador; la cancelación registral de tu hipoteca, en cambio, es cosa tuya — y va en el punto siguiente.
Cancelar la hipoteca: el gasto que casi nadie cuenta entero
Si la casa tiene hipoteca, cancelarla tiene dos caras. La primera es la deuda: lo que devuelves el día de la firma no es el número del recibo. Va referido a un día concreto, suma los intereses devengados hasta esa fecha y, si tu escritura la recoge, la comisión por reembolso anticipado — la ley de crédito inmobiliario solo permite cobrarla cuando está pactada en el contrato. Pídele al banco el certificado de deuda con la cifra del día de la firma — en la app solo ves el capital.
La segunda cara es el papeleo: aunque la deuda esté pagada, la hipoteca sigue inscrita en el Registro hasta que se cancela formalmente, y esa cancelación lleva su propia notaría, su registro y, normalmente, su gestoría. Es el gasto que menos gente cuenta — y aparece justo al final, cuando el presupuesto ya está al límite.
Los certificados y papeles
Hay documentos que la venta va a exigir sí o sí, y tenerlos desde el primer día ahorra semanas después:
- Nota simple actualizada del Registro: qué hay inscrito y qué cargas arrastra la casa.
- Certificado de eficiencia energética: necesario para anunciar y para firmar.
- Certificado de estar al corriente con la comunidad, para la firma.
- Último recibo del IBI y las cargas pendientes identificadas de antemano.
Ninguno es caro comparado con lo que cuesta que aparezcan tarde: un comprador con prisa no espera a que lleguen. Salir al mercado con los papeles reunidos no es solo velocidad — es transmitir seriedad desde la primera visita.
Quién paga qué, en resumen
Como regla práctica: los gastos de dejar la casa lista para vender (certificados, cancelación de tu hipoteca, tu agencia) son del vendedor; los de adquirirla (sus impuestos de compra, su inscripción) son del comprador; y la escritura tiene un reparto por defecto en el Código Civil que el contrato puede modificar — por eso la respuesta fina de cada caso está en lo que se firme.
Y una cosa más: los gastos no van solos. La misma cuenta lleva otra línea, la de los impuestos, que funciona con otras reglas y otros plazos. Sigue en impuestos al vender.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta en total vender una casa?
No hay una cifra universal: depende de si hay agencia, de si hay hipoteca que cancelar y de los impuestos de tu caso. Lo que sí hay es método: cada gasto de esta lista se puede estimar antes de decidir. La calculadora te lo estima para tu caso.
¿Quién paga la notaría, el vendedor o el comprador?
El Código Civil trae un reparto por defecto: la matriz de la escritura por cuenta del vendedor, la primera copia y las posteriores por cuenta del comprador. En la práctica, lo habitual es que el contrato lo pacte expresamente. Es una línea a mirar antes de firmar, no en la notaría.
Ya casi no debo nada de hipoteca. ¿Aun así tengo gastos?
Probablemente sí: aunque la deuda sea pequeña o esté pagada, si la hipoteca sigue inscrita hay que cancelarla en el Registro, con su escritura ante notario, su asiento y, normalmente, su gestoría. Es un trámite propio, con coste propio.
¿Qué papeles necesito antes de publicar el anuncio?
Como mínimo: nota simple actualizada, certificado energético, último recibo del IBI, certificado de la comunidad y las cargas identificadas. Reunirlos antes de publicar es de las pocas cosas que aceleran una venta de verdad.
Diez minutos sobre tu caso
Cada gasto de esta lista tiene su versión en tu caso: con o sin hipoteca, con o sin agencia, con los papeles más o menos al día. La calculadora te estima la cuenta entera en unos minutos. Y si prefieres repasarla hablando, pídenos una llamada de diez minutos. La cuenta completa de la venta está en cuánto te queda de verdad.
Calcula lo que te quedaríaEn tu patrimonio no se improvisa.